. Adaptaciones específicas han hecho posible que las aves habiten en ambientes tropicales
Las aves que han evolucionado para convertirse en no voladoras son parte de un grupo conocido como las rátidas.
Estas aves han desarrollado otras formas de evadir a los depredadores como el camuflaje o el aumento de tamaño y la velocidad. Ellas son avestruces, ñandúes, emús, casuarios, kiwis y perdices. Los científicos teorizan que las primeras aves voladoras se desarrollaron en remotas islas tropicales y como resultado de la disminución de depredores.
Las especies aviares deben mantener una temperatura corporal constante entre los 105,8 y 110,3 Fahrenheit (41 y 43,5 ºC) para que funcionar correctamente. Las aves más pequeñas tienden a perder calor corporal más rápidamente que las grandes. Este rasgo es indicado por la alta concentración de aves pequeñas en ambientes tropicales. Estas también deben comer más que sus contra partes más grandes, lo que hace lógico su hábitat de bosque tropical.
Las aves tropicales han desarrollado una amplia gama de formas de picos para manejar los nutrientes disponibles de su entorno. Las aves tropicales costeras tienen picos largos y afilados para la pesca submarina, como los peces ciprínidos de América del Sur y África. En África Oriental la espátula tiene un pico que está representado perfectamente por su nombre. Al oscilar su pico en el agua recoge los insectos acuáticos y peces pequeños. Otras aves tropicales tienen pequeños picos afilados para recoger bayas e insectos pequeños.

El cuidado de las crías dura más que entre las aves de climas más fríos. En ambientes tropicales los recursos son más abundantes, lo que hace más probable la supervivencia. Hay menos puestos vacantes dentro de la población, fomentando la crianza cooperativa.
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